Pueblos originarios de Chile
Los pueblos indígenas de Chile son los pueblos amerindios y uno polinesio que habitan o habitaron el actual territorio de ese país desde antes de la llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI. De estos pueblos prehispánicos, varios han seguido existiendo hasta el siglo XXI, pero otros se han extinguido o han sufrido disminuciones irreversibles en sus poblaciones porque sus miembros abandonaron su cultura y se integraron a la cultura dominante, o porque murieron a causa de nuevas enfermedades, guerras y genocidio.
En la actualidad, el Estado chileno reconoce oficialmente la existencia de diez pueblos aborígenes. En el censo de 2017, 2 185 792 personas se declararon como indígenas, lo que correspondió al 12,8 % de la población total chilena. El principal grupo es el mapuche, seguido de los pueblos aymara, diaguita, atacameño, quechua, rapanui, kolla, kawésqar, chango y yagán.
Los integrantes de los pueblos indígenas se enfrentan a distintas formas de discriminación racial y social, y en promedio son más pobres y tienen mayores tasas de desempleo y analfabetismo que el conjunto de la población chilena.
El desarrollo de las diversas culturas en el actual territorio de Chile no fue homogéneo. En el sitio arqueológico de Monte Verde, en la Región de Los Lagos, se han encontrado vestigios de poblamiento datados entre 14 500 y 18 500 años a. C., mientras que los restos más antiguos del norte del país tienen 12 000 años y en la zona central, 11 000 (Laguna de Tagua Tagua).
En Chile había pueblos agricultores, cazadores y recolectores. En 1500 a. C., los indígenas del altiplano inventaron cuchillos, armas y utensilios como vasijas donde molían los vegetales para comérselos. En un principio, estos pueblos se encontraban en la cordillera pero, siguiendo a los guanacos, llegaron a la costa. Al llegar allí cambiaron sus armas como cuchillos y arcos por anzuelos de huesos y espinas. Marisquearon, pescaron y cazaron lobos marinos. Los indígenas que se quedaron en el altiplano criaron vicuñas y tejían con sus lanas y fibras vegetales.
En la actualidad, existen en Chile pueblos aborígenes reconocidos oficialmente por el Estado. Según el censo de 2002, el 4,58% de la población chilena, 692 192 personas de 14 años o más, se declaró indígena y perteneciente a uno de los ocho grupos étnicos reconocidos en la legislación de entonces en mayo de 2008, se añadió a la comunidad diaguita, la cual se contabilizará por primera vez en el censo de 2012. Del total de la población aborigen, el 87,31%, se declaró mapuche; el 7,01%, aimara; el 3,04%, atacameño; el 0,89%, quechua; el 0,67%, rapanui; el 0,46%, kolla; el 0,38%, kawésqar y el 0,24%, yagán.
El número total de indígenas considerado en el censo de 2002 significó una reducción de casi un 30% del total declarado en el censo de 1992, en el que solo se consideraba la pertenencia a las etnias mapuche, aimara y rapa nui, contabilizando 998 385 personas mayores de 14 años pertenecientes a algunas de esas tres culturas originarias.
Otros grupos desaparecieron por la aculturación y la absorción misma resultante del mestizaje, como los pueblos aonikenk, caucahue, chango, chono, cunco y picunche, mientras que un elevado número de selknam desapareció por el exterminio que los colonizadores de Tierra del Fuego llevaron a cabo a comienzos del siglo XX. Otros factores que contribuyeron a su extinción fueron las enfermedades contraídas del hombre blanco, principalmente la viruela, y el alcoholismo.
Según estudios genéticos, ya no existen poblaciones indígenas puras en el país.
En la actualidad, el Estado chileno reconoce oficialmente la existencia de diez pueblos aborígenes. En el censo de 2017, 2 185 792 personas se declararon como indígenas, lo que correspondió al 12,8 % de la población total chilena. El principal grupo es el mapuche, seguido de los pueblos aymara, diaguita, atacameño, quechua, rapanui, kolla, kawésqar, chango y yagán.
Los integrantes de los pueblos indígenas se enfrentan a distintas formas de discriminación racial y social, y en promedio son más pobres y tienen mayores tasas de desempleo y analfabetismo que el conjunto de la población chilena.
Chile prehispánico:
En Chile había pueblos agricultores, cazadores y recolectores. En 1500 a. C., los indígenas del altiplano inventaron cuchillos, armas y utensilios como vasijas donde molían los vegetales para comérselos. En un principio, estos pueblos se encontraban en la cordillera pero, siguiendo a los guanacos, llegaron a la costa. Al llegar allí cambiaron sus armas como cuchillos y arcos por anzuelos de huesos y espinas. Marisquearon, pescaron y cazaron lobos marinos. Los indígenas que se quedaron en el altiplano criaron vicuñas y tejían con sus lanas y fibras vegetales.
Si bien desde la llegada de los españoles al actual territorio de Chile se han tenido estimaciones más o menos fiables del volumen de población indígena, solo a inicios del siglo XX se comenzó a censar a los aborígenes confiable y sistemáticamente. Según los resultados del censo de 1907, se determinó que había 101 118 indígenas en Chile, equivalentes al 3,12% de la población total del país en ese año, concentrados preferentemente en las provincias de Cautín y Valdivia. Este número excluyó a los pueblos aborígenes del norte, de Rapa Nui y del extremo austral, pues solo contabilizó a la población indígena de Arauco a Llanquihue.
En la actualidad, existen en Chile pueblos aborígenes reconocidos oficialmente por el Estado. Según el censo de 2002, el 4,58% de la población chilena, 692 192 personas de 14 años o más, se declaró indígena y perteneciente a uno de los ocho grupos étnicos reconocidos en la legislación de entonces en mayo de 2008, se añadió a la comunidad diaguita, la cual se contabilizará por primera vez en el censo de 2012. Del total de la población aborigen, el 87,31%, se declaró mapuche; el 7,01%, aimara; el 3,04%, atacameño; el 0,89%, quechua; el 0,67%, rapanui; el 0,46%, kolla; el 0,38%, kawésqar y el 0,24%, yagán.
El número total de indígenas considerado en el censo de 2002 significó una reducción de casi un 30% del total declarado en el censo de 1992, en el que solo se consideraba la pertenencia a las etnias mapuche, aimara y rapa nui, contabilizando 998 385 personas mayores de 14 años pertenecientes a algunas de esas tres culturas originarias.
Otros grupos desaparecieron por la aculturación y la absorción misma resultante del mestizaje, como los pueblos aonikenk, caucahue, chango, chono, cunco y picunche, mientras que un elevado número de selknam desapareció por el exterminio que los colonizadores de Tierra del Fuego llevaron a cabo a comienzos del siglo XX. Otros factores que contribuyeron a su extinción fueron las enfermedades contraídas del hombre blanco, principalmente la viruela, y el alcoholismo.
Según estudios genéticos, ya no existen poblaciones indígenas puras en el país.






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